Artes Centro, Condiciones de bajada de Toma

Actualmente la Sede Alfonso Letelier Llona de la Facultad de Artes se encuentra ocupada y administrada por el estamento estudiantil. Fueron las problemáticas en particular del Ciclo Básico y en general de la Facultad las que motivaron a los estudiantes a movilizarse, proceso que decantó en un documento de diagnóstico, postura y exigencias. Fue tanto la lenta manera en la que las autoridades llevaron el conflicto, las voluntades que expresaron, como la urgencia de las demandas lo que motivó al estudiantado a realizar la ocupación de su casa de estudios.

Con la respuesta nuestro documento por fin entregada el día 29 de mayo, y habiendo
estudiado las propuesta que contiene podemos decir que en algunos puntos los compromisos contraídos son suficientes y avances valorables, pero que en otros son insuficientes. Sin perjuicio de lo anterior, la experiencia previa nos indica que serán necesarios mecanismos de fiscalización y de trabajo participativo real para asegurar la consecución del trabajo que se avecina tras deponer nuestra ocupación.

Por lo tanto, además de lo que detalla el cuerpo del documento, es fundamental la creación de una instancia Triestamental que pueda velar por que este proceso pueda ver frutos y que las voluntades puedan verse materializadas dentro de plazos aceptables.

Hemos caracterizado esta ocupación de la manera más abierta posible, pero no podemos dejar de entenderla también como una una medida de presión y una situación excepcional que pone en jaque muchos procesos que se llevan a cabo en la Facultad.

Nuestra voluntad es que la actividad en el edificio pueda normalizarse a la brevedad, pero entendiendo que la respuesta emitida por la comisión del Consejo de Facultad aún deja algunos vacíos y propuestas que deben ser mejoradas, serán las que se detallan a continuación las condiciones que deben verse cumplidas antes de que los estudiantes depongamos nuestra ocupación.

Condiciones.
I Respecto a los Ciclos Básicos
A – Reconocimiento de los estudiantes del Ciclo Básico.
Entendemos que el reconocimiento de los estudiantes del Ciclo Básico como estudiantes de la Universidad de Chile es una gestión compleja que depende de varios organismos del sistema educacional. Sabemos que nuestras gestiones en el Senado Universitario y la resolución de éste al respecto sólo podrá hacerse efectiva al formalizarse el reglamento de los Ciclos Básicos, por lo que consideramos de máxima prioridad la finalización de la redacción de los reglamentos y que ésta se de en los términos acordados.
B – Reglamento de Ciclo Básico
Tenemos conocimiento de las propuesta de reglamento general de Ciclos Básicos enviada de manera unilateral por el Decanato a Vicerrectoría de Asuntos Académicos,  haciendo caso omiso a la exigencia estudiantil de participar en la redacción de dicha propuesta. No obstante, estamos de acuerdo con el grueso de lo estipulado ahí, sin embargo tenemos algunos reparos con el documento:
 Con respecto al Título II, que habla de la estructura y la organización, que presenta las figuras del Coordinador de la Etapa Básica y el Consejo de Etapa Básica, consideramos incongruente estructurar la organización del Ciclo Básico en una instancia aparte de las que ya existen, entendiendo que estamos abogando porque el Ciclo Básico sea realmente conducente al pre grado, ya que en la práctica es y debe ser un proceso continuo de formación artística.

Analizando el documento llegamos a la conclusión de que muchas de las funciones que debería llevar a cabo el Consejo de Etapa Básica son funciones del Consejo de Escuela, y que ésa es la instancia en la que se deben cumplir. Consideramos además que levantar una instancia alternativa sería incluso poco eficiente, ya que las resoluciones emitidas por el Consejo de Etapa Básica tendrían que luego condecirse con lo que en paralelo trabaje el Consejo de Escuela para el pre grado correspondiente.

Además consideramos que la estructura propuesta es un retroceso en la materia de
participación y democracia, ya que la visión académica (y con designación por parte del Decanato de algunos de los académicos) es la que prima en una instancia en la que se toman decisiones que afectan directamente la vida docente del estudiantado, en lugar de ser una visión biestamental la que determine estos asuntos en Consejo de Escuela, instancia con real participación estudiantil.

Por todo lo expuesto, proponemos que las etapas básicas se estructuren y organicen en las instancias que ya existen y que están administrando los programas a los deberían conducir de manera continua las Etapas Básicas.
 Con respecto a las funciones descritas en el artículo 12, de calendarización de actividades académicas a cargo del Coordinador de Ciclo Básico, consideramos que son funciones que deben cumplir los Jefes de Carrera de los programas con Ciclo Básicos, en diálogo con el Consejo de Escuela, y proponemos que así sea.
 Entendemos que en el artículo 17, donde se reglamenta la postulación de estudiantes que provengan de otras instituciones, nos preocupa que sea requisito tener certificación, ya que no tenemos conocimiento de que otras instituciones entreguen dichas certificaciones.
 Consideramos que lo descrito en el artículo 22 requiere mayor claridad, ya que lo que pudimos entender es que genera un mecanismo de ingreso discrecional y a cargo de un cargo que consideramos que no debería existir.
 La decisión a la que se hace alusión en el artículo 27 es una decisión que debería pasar por el Consejo de Escuela.
 El artículo de 36 hace mención al egreso de los estudiantes de Ciclo Básico. Consideramos que este concepto es erróneo, ya que estos estudiantes no terminan un proceso formativo, si no que avanzan a una nueva etapa de su formación.
 En el título VI, artículo 37 hace alusión al derecho de los estudiantes de Ciclo Básico participación en el Comité de Etapa Básica, instancia que no aparece descrita en el reglamento propuesto.
 Nos surgen suspicacias en el artículo 44 que reglamenta el examen de ingreso a la Etapa Superior, ya que entendimos que queda a arbitrio de cada carrera, en la redacción de sus reglamentos específicos, la existencia de dicho examen y aparece en dicho artículo reglamentado como una instancia de carácter obligatoria. También queda en una situación en extremo ambigua a los estudiantes que no logren aprobar dicho examen que consideramos, no debería existir.
 Con respecto al título XI, Artículo transitorio 1, creemos necesario que este reglamento se aplique además de manera retroactiva, ya que los actuales estudiantes del Ciclo Básicos también necesitan la protección que otorga dicho reglamento.
Consideramos que la revisión periódica que compromete el decanato debe tener carácter Triestamental y estar diseñada y aplicada por una instancia como la que se propone al cierre del presente documento.
Con respecto a la certificación contemplada en el reglamento, la consideramos suficiente, y si es que la vaga mención al examen de promoción a superior viabiliza que sea cada carrera la que determine el mecanismo de ingreso al pre grado o su existencia, no tenemos reparos, al igual que con la certificación que dicho reglamento describe.
Entendiendo la urgencia que requiere la formalización de los reglamentos del Ciclo Básico, es condición para deponer nuestra movilización que la redacción de todos los reglamentos específicos muestren avance y tengan plazos para estar finalizados.

C – Pertinencia de la Existencia del Ciclo Básico
Nos consideramos satisfechos con la voluntad expresada de que sean las carreras las que determinen la pertinencia y futura existencia de los Ciclos Básicos, pero requerimos que sea la instancia triestamental propuesta quien determine la metodología, condiciones y las fechas en las cuales se den estas discusiones y que el CIC sea el organismo que viabilice la voluntad de cada carrera.

D – Garantías.
Siendo la TNE, la TUI y el SEMDA beneficios externos a la Facultad y que para su acceso requieren la condición de estudiante de la Universidad de Chile, entendemos que la garantía de que los estudiantes del Ciclo Básico puedan acceder a ellos es la formalización de su reglamento. No obstante, con respecto a la respuesta dada a nuestra exigencia de garantizar la continuidad de los estudios al ingresar al pre grado sin que ésta se vea afectada por la situación financiera del estudiante, tenemos conocimiento de casos en que la repactación de la deuda (solución que usualmente se baraja en estos casos) no ha sido solución viable. Por lo tanto consideramos necesario un compromiso válido de que no habrán más casos en los cuales se vea puesta en duda dicha continuidad para ningún estudiante del Ciclo Básico.

Apelando a la voluntad expresada por todas las partes involucradas en este conflicto de que los estudiantes del Ciclo Básico tengan los derechos y deberes correspondientes a cualquier estudiante de la Universidad de Chile, esperamos que incluso desde el presente momento al de la formalización del reglamento rija para nuestros compañeros lo que está estipulado en el reglamento de Ciclo Básico, como ya mencionamos.

II Gestión y Transparencia.
A – Programas y Criterios

Consideramos favorable lo comprometido por el Decanato en esta materia, pero teniendo en cuenta que la situación de los programas en la facultad es inaceptable, y para que no haya espacio para la ambigüedad, exigimos que la los programas estén difundidos al comenzar el  segundo semestre del año en curso. Nuestras inquietudes con respecto a las pautas y criterios de evaluación se verían resueltas si es que aparecieran en los programas, por lo que consideramos positivo dicho compromiso emitido por la autoridad.

Entendemos que no es posible generar una instancia de apelación a las calificaciones, pero teniendo como garantía el acceso a las pautas de evaluación nos parece suficiente que con ellas podamos apelar a la instancia reglamentada en el artículo 2 contenido en el título II que habla de los derechos y deberes del estudiantes del Reglamento General de Estudiantes.

B – Evaluación Docente.
Consideramos que es urgente tener un mecanismo de evaluación docente local que tenga incidencia en el quehacer académico y que incluya al Ciclo Básico como el que propuso el Decanato, pero consideramos que su diseño debe estar a cargo del Consejo de Escuela y no del Director de Escuela exclusivamente.

Con respecto al carácter reservado de la información, creemos viable transparentarla, entendiendo que sería un mecanismo local con su propia normativa y además que ya existe acceso a los resultados de la evaluación docente de las asignaturas de las carreras de pre grado mediante el portal alumnos.uchile.cl.

C – Administración
Entendemos que las sanciones existen pero es inviable que la comunidad pueda participar en el proceso de evaluación y ejecución de éstas. Por lo tanto, pedimos que la instancia triestamental propuesta al cierre del documento tenga la capacidad de iniciar procesos de evaluación de sanciones y exigir a la autoridad revocar los cargos en el caso de incumplimientos flagrantes a sus funciones.

Con respecto a la voluntad expresada por el Decanato de aceptar la renuncia del actual Director de Escuela, Patricio González, en la fecha estipulada, la valoramos de manera positiva. En todo caso, consideramos necesario que se entienda que la petición de revocar el cargo de Héctor Sepúlveda también responde a su mala gestión y por lo tanto es evidente que no es apto para el cargo de Director de Escuela.
Mantenemos la exigencia de que el Secretario de Estudios sea removido. Podría considerarse un documento escrito como un insumo para tomar esta decisión, pero corresponde al Decanato tomarla en función de lo que la comunidad ha expresado en múltiples ocasiones.

D – Cuentas Públicas.
Entendemos que ya existen instancias de cuenta dentro del Consejo de Facultad, pero en virtud de incrementar la comunicación entre la autoridad y la comunidad, las consideramos insuficientes, y seguiremos pidiendo cuentas públicas tanto económicas como del proyecto del Decanato, en una instancia amplia y de carácter triestamental.

E – Estructura.
Consideramos la instancia informativa propuesta de palabra en la reunión como necesaria y que urge formalizarla y darle fecha. Entendemos que asegurar la representatividad de todas las disciplinas en esta instancia es algo que se escapa de las manos de un Decanto. Asimismo, valoraremos la futura inclusión de las visiones disciplinares en los de procesos de jerarquización que los Decanatos puedan gestionar.

F – Proyecto de Desarrollo Institucional.
Consideramos bastante clara la metodología de redacción del PDI en lo que a la convocatoria triestamental se refiere, ya que el primer punto de la metodología requiere convocar a toda la comunidad involucrada y exigiremos que se respete. El trabajo ya realizado de manera no inclusiva puede servir de insumo, pero en ningún caso puede entenderse como la base para redactar un Proyecto de Desarrollo Institucional.

Al cierre.
Ha sido manifestado en múltiples ocasiones por el estamento estudiantil que los  compromisos verbales e incluso los escritos han sido insuficientes en el pasado, por lo que además  en esta ocasión necesitaremos algún respaldo legal que acredite dichas voluntades estipuladas, y al  que podamos apelar en caso del no cumplimiento de los compromisos contraídos.

Teniendo en cuenta las ocasiones pasadas en las que se ha intentado mejorar la vida
universitaria de manera triestamental, dichas experiencias de trabajo diluido nos han enseñado que el delegar este trabajo a comisiones sin respaldo, planificaciones, fechas límite y sujetas a revisión y fiscalización ha resultado infructuoso. Por lo tanto, es necesario que se conforme una instancia de carácter triestamental que vele por los trabajos futuros, con representatividad de las tres sedes, independiente y autodeterminada y diseñada con participación de los tres estamentos, y cuyos integrantes sean elegidos por sus pares. Esta instancia tendrá la misión de fiscalizar los procesos de cumplimiento de los compromisos contraídos en esta movilización y de promoverlo, y que tenga la facultad de definir metodologías, objetivos, planificar trabajos y consultar a la comunidad sobre temas sensibles. Además, entendiendo que no hay mecanismos reales a través de los cuales la comunidad pueda analizar o impulsar procesos de evaluación de sanciones y de ejecutarlas, también pedimos que dicha instancia tenga esa capacidad.

Para cerrar, creemos que una instancia de real participación de la comunidad como ésta puede velar por el cumplimiento de estas exigencias, viabilizar un real trabajo mancomunado, ya que es este trabajo el que nos permitirá hacer real la Universidad que queremos.

– Asamblea de estudiantes de la Facultad de Artes sede Centro

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